La importancia de la nutrición en niños con parálisis cerebral

La importancia de la nutrición en las primeras etapas de la vida es fundamental para el crecimiento y desarrollo en los niños.

Una persona sana o con déficit neurológico requiere del mismo cuidado para lograr como objetivo principal el estado de equilibrio.

Con frecuencia sucede que la mirada de los padres de niños con algún tipo de discapacidad y la del equipo de salud que los atiende, se dirija a resolver los continuos problemas médicos que padecen estas personas, sumado a las bajas expectativas de un crecimiento acorde, no se reconoce a tiempo el deterioro gradual de su estado nutricional; incluso, sólo se lo percibe cuando surgen complicaciones médicas graves.

Generalmente se piensa que los niños con parálisis cerebral no van a lograr el peso normal para su edad por su enfermedad de base, desmitificar la idea de que un niño con dicha patología es de bajo peso o desnutrido, es nuestra tarea.

Estos niños encuentran dificultad para expresar necesidades o para adquirir alimentos por sus propios medios, lo que lleva a que los responsables de su cuidado sean los que deciden sobre diversos aspectos de su vida. La dependencia para la alimentación puede acarrear como consecuencia una ingesta de nutrientes insuficiente o excesiva y por lo tanto desnutrición u obesidad y un consumo limitado de líquidos, por lo cual su gasto de energía es insuficiente, provocando en muchos casos principalmente desnutrición, que a su vez causa un daño adicional al sistema nervioso central.

La disfunción motora ocasiona dificultad para la apertura bucal, incoordinación en la succión, masticación, deglución, digestión y/o absorción del alimento, reflujo y constipación. Por ello se requiere del abordaje de forma interdisciplinaria (fonoaudiología) y a su vez de la intervención multidisciplinaria, ya que es necesaria una mirada integral de la persona para su bienestar.

Para poder iniciar el tratamiento acorde a su necesidad, en la mayoría de los casos se articula con el Hospital central, para obtener la intervención de especialistas para su posterior seguimiento.

El abordaje nutricional deberá ir dirigido a usar el método más fisiológico, seguro y bien tolerado: vía oral (a veces con modificaciones en la textura de los alimentos a consumir por alteraciones en la deglución). Sonda nasogástrica o Gastrostomía (según la patología del paciente), además de realizar consejo dietético además de suplementos calóricos.

El tener presente que la malnutrición es multicausal, no sólo por la deficiencia de nutrientes sino por contexto de carencia múltiples: sociales, afectivas, económicas; asociado a cuidados a veces negligentes, nos ayudará a buscar estrategias para mejorar la calidad de vida de los mismos.

Dra. Viviana Mamani
Pediatra. M.P.3189
Lic. Claudia Giulianotti. Nutricionista M.P.022

 

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